El Bankroll: Un factor fundamental de gestión externa

La gestión del bankroll es un elemento muy importante del poker si se juega por dinero real. Este es un elemento externo, es decir que solo tiene valor fuera de las mesas de juego, aunque también una repercusión directa en el juego. Visto así parece que carece de importancia, pero vamos a ver que, lejos de eso, consiste en un factor esencial para triunfar jugando al poker por dinero.

Tu bankroll es tu banco de poker, el dinero de tu cuenta de poker. Y es casi tan importante la parte de gestión, de administración de ese dinero, que cómo lo juegues sentado a una mesa. Esta parte administrativa consiste en una buena organización de tu dinero. Saber organizar tu dinero es una parte fundamental del poker y muchas veces olvidada.

Desde el momento en el que das el paso de jugar partidas con dinero ficticio a dinero real, es más que recomendable empezar a desarrollar un trabajo de gestión de tu bankroll por muy poco dinero que inviertas. Esto consiste en saber de qué dinero dispones para jugar al poker y saber cómo utilizarlo, gestionarlo y administrarlo para poder ir avanzando sin grandes riesgos e ir aumentando tu bankroll.

El concepto de bankroll va unido y nace de lo que se trata de evitar a toda costa, perder todo tu dinero destinado al poker, o “busted bankroll”. Para evitar esto existe el trabajo de gestión del bankroll.

Lo primero que hay que hacer es diferenciar el dinero propio de tu vida diaria con el dinero invertido en poker, ya que si no lo haces puede ser muy perjudicial para tu juego. En otras palabras no puedes estar pensando en lo que ese dinero supone o puede suponer en la vida real ya que esto podría influir notablemente en tus decisiones. Esta influencia es siempre negativa ya que no te permitirá ver la mano con objetividad por estar bajo la influencia de factores perturbadores externos.

Una buena gestión de bankroll se traducirá en saber en qué mesas puedes jugar y en qué niveles, según el dinero de poker que dispongas. Esto se traduce de forma muy resumida en que nunca podrás jugar ya sea en Torneo o en Cash una partida cuya inversión supongo más de un 10% de tu bankroll. Se trata de darte un margen de error y de maniobra.

Así pues con tenacidad, constancia y mucho auto control, podrás ir aumentando tu bankroll a medida que vayan entrando ganancias, solamente en estos casos podrás aumentar progresivamente el nivel de tus partidas. Sin embargo, si llegasen las perdidas, haríamos el movimiento contrario que consistiría en reducir los niveles de juego adaptándolos a tu bankroll actual. Con esto se trata de nunca poner en riesgo la totalidad de tu bankroll y así evitar el tener que estar recargando dinero. El hecho de tener que estar recargando dinero en repetidas ocasiones tiene un efecto psicológico importante y muy negativo, ya que esto es sinónimo de mezclar tu propio dinero con el del poker y suele traer consecuencias muy negativas.

En definitiva el concepto de bankroll afecta no solo a tu dinero de poker sino a todo lo que le rodea. De esta manera, una buena gestión de bankroll, te ayudará a elegir correctamente las mesas y los niveles que debes jugar. Además nos guiará para saber cuándo podemos invertir un poco más o cuando debemos hacer una pequeña regresión para recuperar lo perdido sin aumentar mucho el riesgo.

El "tilt" (frustración) fuera de las mesas también existe, y en este caso puede ser fruto de no respetar la buena gestión de nuestro bankroll y saltárnoslo a la ligera. Lo más importante es que si nos decidimos a hacer una buena gestión de bankroll la sigamos hasta el final, y sobretodo evitar que después de haber perdido una partida, en vez de mantenernos o reducir el nivel decidamos, de forma agresiva, jugárnoslo todo en una sola partida. Ese puede el mayor error en cuanto a una buena gestión de bankroll.