WSOP 2004 | Mesa final - Greg Raymer vs. David Williams

En este año 2004, llegamos a los momentos finales del WSOP 2004 Main Event, los dos últimos finalistas son el joven David Williams y el dominador de la mesa final Greg Raymer juegan la mano final. Como cada año el número de jugadores no para de aumentar y por consiguiente los premios. En efecto este año se otorgaran 5M de dólares al ganador y 3,5M al runner-up por lo que el segundo clasificado conseguirá un no desdeñable premio.

A esta mano llegamos con un claro dominador, Greg Raymer aunque David Williams todavía está muy vivo en la partida.

Desde la ciega pequeña, D.Williams sube la apuesta con A♥4♠. Greg Raymer descubre pareja de 8♦8♠ en la ciega grande, y decide esconder la gran fuerza de su mano pagando a secas la subida de su rival.

En el flop salen cartas bajas que parecen favorecedoras a D.Williams ya que empareja su 4♠ con un AS de acompañante. Sin embargo son aun mejores para Raymer que tiene una pareja superior en mano.

Raymer hace un Check-raise. Después de checkear y de que el que subió la apuesta inicialmente vuelva a apostar 500K, Raymer resube a 1.6M. Williams paga de inmediato la resubida.

En el turn sale 2♥, y Greg “fossilman” Raymer, no espera esta vez y toma la iniciativa apostando 2,5M. Su rival no deja pasar un solo segunda y paga la apuesta involucrándose así en el bote con casi la mitad de su stack, por lo que está bastante “pot commited”.

En el river vuelve a salir un 2♠, lo que le da el full house a ambos jugadores. Lo que no se puede imaginar Williams es que su rival tenga una pareja superior en mano desde el principio, y pueda pensar más bien que su rival tenga un proyecto de escalera o de color fallado. Por eso mismo después de que Raymer anuncie ALL-IN poco después de salir la última carta, D.Williams tras pensar brevemente decide pagar su resto de fichas perdiendo así la final del WSOP Main Event 2004.

Le queda un premio de consolación mucho más alto de lo normal, ya que corresponde al 70% del primer premio lo que no está nada mal.